dissabte, 27 de setembre de 2008

EL URBANISMO ROMANO


Colonia Ivlia Avgvsta Faventia Patterna Barcino
     Roma no creó el urbanismo, ya que la planificación de las ciudades ha existido en todas las épocas de la historia. Sin embargo, la civilización romana es una civilización urbana que privilegió las ciudades y desatendió las zonas rurales. Con Roma, pues, el desarrollo del urbanismo llegó a sus más altas cotas de perfección.
     Las ciudades en general y las colonias en especial, como asentamientos de nueva creación, son un claro ejemplo de la estructura ortogonal del urbanismo romano. El plano ortogonal es un desarrollo en cuadricula, donde las calles se cruzan en ángulo recto dando lugar a una red tipo tablero de ajedrez. Los campamentos militares romanos son un claro ejemplo de este tipo de urbanismo y ciudades como Barcelona y León son muy representativas.
     La ciudad se estructura al entorno de dos grandes ejes, el norte-sur, que es el cardus maximus y el este-oeste, el decumanus maximus. Al final de estas dos calles se encuentran las puertas de la ciudad, que la conectan con las grandes vías romanas. A partir de aquí las demás calles se van diseñando de forma paralela y perpendicular a los dos grandes ejes centrales, apareciendo calles secundarias que son, según la orientación, los cardos y los decumanos minors. En las manzanas que se van configurando se construyen las casas, las domus, las insulae, los centros metalúrgicos, etc.
     En el cruce del cardo y decumanos máximus se construye el foro y el mercado. El foro es el centro administrativo, judicial, religioso y comercial de la ciudad. Suele estar presidido por el templo dedicado a la triada capitolina o, más tarde, al Divino Augusto.
La ciudad romana
     También en el foro nos encontramos con la curia, desde donde los diunviros rigen políticamente la ciudad, y la basílica, donde se imparte justicia y se hacen los grandes negocios comerciales. También cerca del foro se suelen levantar las termas, edificio imprescindible en la cultura romana. En fin, a la entrada de la ciudad suele estar el castellum o depósito de agua, que luego de recibirla del acueducto correspondiente la distribuiría por toda la urbs, a las termas, las fuentes y a algunas domus con privilegios especiales.
     Otros edificios básicos que suelen conformar la ciudad romana son el teatro, el anfiteatro y el circo, que a veces pueden estar fuera de las murallas. Si la ciudad es de nivel nos encontraremos seguramente con algún ninfeo y quizás un odeón. También diversos templos dedicados a otras tantas divinidades y los arcos triunfales en homenaje a los grandes ciudadanos o emperadores que han favorecido a la ciudad.
     Y circunvalando toda la ciudad las murallas con sus torres de vigilancia.

Colonia Ivulia Vrns Thivumpalis Tarraco

     El modelo, pues, se repite con algunas variaciones pero siempre respetando las lineas básicas descritas. Una excepción, la propia Roma con su estructura urbanística absolutamente caótica. Pero esto es ya otra historia.